Honey
Escribo esto muy triste. Hoy se perdió mi perrito poodle de ocho años, se llama Honey. Mi papá salió a pasearlo en la mañana, y accidentalmente Honey se soltó de su arnés y se subió a un carro donde había otra perrita, y la gente del carro se lo llevó. Fue frente a la Iglesia de Manzanares, así que si aún nos queda alguna esperanza, es que el perro esté en la zona, en un hogar de la zona. En verdad esto es una tragedia para nosotros, pasamos los últimos ocho años de nuestra vida compartiendo con el perro, era un miembro más de la familia. Yo adoraba a mi perro. Me gustaba subirlo a mi cama y que me calentara los pies; si le tirábamos su pelota él corría y la buscaba y había que perseguirlo para que la devolviera.Mi hemana y yo salimos hoy al mediodía a pegar avisos con su foto por toda la zona. Aún me parece increíble que algo así haya sucedido... Y no sé si quien se lo llevó lo hizo intencionalmente o todo fue un accidente. El caso es que aún espero que alguien llame y nos regrese al que durante tanto tiempo fue mi compañero. Cuando estaba triste, él se echaba al lado mío y suspiraba. En la enfermedad de mi mamá, él se echaba en la puerta de su habitación y la acompañaba, aún cuando ella no lo quería mucho que se diga. Me resisto a creer que alguien pueda separarme de esta forma de mi perrito, sin imaginarse el dolor por el que ahorita estamos pasando todos aquí.





0 comentarios:
Publicar un comentario