09/03/07

La musa ausente

Hay veces que anque lo intente, escribir no resulta fácil. Creo que esta semana es algo así; llevo unos cuantos días acariciando el teclado, y quizá tengo demasiadas cosas que decir, cosas del día a día, de lo que siento, pero no encuentro cómo plasmarlas aquí. En cambio esto, que es una excusa, comienza a parecer la mejor salida a mi falta de motivación o de inspiración. Supongo que aunque a uno en la univesidad le enseñan cómo escribir formalmente, hay un noventa por ciento de la escritura que no depende de un verbo bien conjugado o la estructura argumentativa apropiada. Escribir sale de adentro, y quizá esta no es precisamente mi semana. Sin embargo, he podido escribir algunas cosillas en mi Space en MSN, que no terminan de dejarme satisfecha precisamente, pero creo que en algo me ayudan a desahogarme. Creo que algo que también tiene que ver es que estoy de vacaciones, no sé si la vida universitaria sea alguna clase de inspiración para mí, pero me siento atrapada en una terrible rutina estas vacaciones: levantarme, arreglarme e ir al trabajo todas las mañanas, luego llego a mi casa a intentar escribir algo en mi cuento (algún día explicaré lo del cuento) o a jugar Sims. Y, finalmente, a dormir algo temprano porque tengo seguro al día siguiente que ir a trabajar. Espero que mi inspiración vuelva antes de comenzar las clases, o al menos cuando las comience, que es la próxima semana (el diecinueve). Veremos.

27/02/07

Mc Donald's a la venezolana

Poco a poco hemos ido sucumbiendo a la globalización. No estoy ni a favor ni en contra, simplemente es un proceso que el mundo entero está viviendo, con sus pros y sus contras, y pues Venezuela no es la excepción. Pero sí, comenzamos a medir el progreso de un pueblo en el interior por su cantidad de Mc Donald's en funcionamiento -"¡Mira la M amarilla!... Eso pues, abrieron un Mac aquí" -. Y yo no soy la excepción al asunto: hace poco fui a Cumaná a ver a mi familia y asumí que la ciudad avanzó con el simple hecho de ver un Mc Donald's y un Subway en el C.C. Marina Plaza. No importa que abrieron un nuevo banco en la Av. Bermúdez, que están "reacondicionando" el Río Manzanares (van a la par de Caracas, nosotros estamos saneando el Guaire!) y que la autopista de Oriente permite llegar más rápido desde los límites de Sucre. Lo que importa es que ahora mis primos van a Cinex, comen en Mc Donald's y conocen Subway.
Pero hoy estaba pensando en esas cosas extrañas que se me ocurren de pronto. ¿Cómo sería si Subway fuera criollo?... ¿Y Mc Donald's?...
En Subway no habría Roast Beef, sino pernil. Nada de aceitunas, pepinillo o jalapeño: aguacate y repollo con eso. Habría al menos una especialidad llamada "Pepito de la casa", y no podría faltar el de perico. Y ni hablar de esas excentricidades como Pollo Pizziola o Teriyaki, puro pollo troceado con la variedad de salsas: tocineta, queso, ajo, tártara, alemana y cebolla y perejil. Además, como estrategia de mercado, las tiendas tendrían su modalidad en "carrito" y trabajarían veinticuatro horas al día, justo a la salida de las discotecas.
En el caso de Mc Donald's, la cajita feliz vendría con un dominó miniatura como juguetico. El Big Mac doble evidentemente se llamaría "La Bomba", y los demás combos serían "Especial de pollo", "Especial 4x4", "Sencilla de chuleta"... ¿Para qué servir la papita aparte, si mejor es ponerle Ruffles a la hamburguesa por dentro?... Los extras serían huevo, jamón y queso.
Igualmente sucedería con Wendy's y Burger King. El tobo de comida de KFC vendría con la sonriente cara de algún Cisneros impresa en tamaño gigante. ¿Y la comida china?... No, esa es ya casi venezolana.
(La imagen del post fue producto de mi más sano ocio canalizado a través del Paint. Me excuso por lo pichache).